Las iglesias cruzada y bizantina en la propiedad de Getsemaní

Detalle de la ''hoja de Hague'' de Jerusalén (1170-1180 dC)

En otoño de 1891, por una feliz casualidad, se descubrieron en el terreno contiguo al Huerto de los Olivos los cimientos de un ábside y algunos fragmentos de mosaico de teselas grandes.

Las excavaciones sistemáticas comenzaron en marzo de 1909, dirigidas por fray Luc Thonessen, ofm. Los resultados arqueológicos convencieron al padre Orfali de que se trataba de los restos de la iglesia del siglo XII, construida sobre el tradicional lugar de la «Agonía» y llamada en las fuentes medievales «Iglesia del Salvador» o «Iglesia de la Oración del Salvador».

Pocos años después, también el arquitecto Antonio Barluzzi, encargado de la construcción de la moderna iglesia de Getsemaní, realizó un descubrimiento sensacional cuando procedía a asentar los cimientos para el nuevo templo: a unos dos metros de profundidad respecto a la planta de la iglesia medieval se conservaban los restos de un edificio más antiguo.

Se trataba de la iglesia de Getsemaní descrita por Egeria como «elegante», la iglesia que había sido construida en la época bizantina. A consecuencia de aquel hallazgo y a sugerencia del propio Barluzzi, la Custodia de Tierra Santa proyectó la construcción de la nueva basílica sobre el trazado de la antigua iglesia de Getsemaní.

La iglesia cruzada

La iglesia bizantina